A balón parado

Mohamed cree que sigue dirigiendo a los 'Xolos'

Pese a que los Tuzos del Pachuca irán a Monterrey el próximo domingo con ventaja en el marcador, bien puede resumirse que la final de ida jugada anoche en el Estadio Hidalgo, se jugó a lo Mohamed.

El partido casi fue una calca del que dieron los Rayados la semana pasada en el Estadio Azteca, cuando les tocó visitar al América que terminó por ganar el duelo por la mínima diferencia.

Como se vio días después, ello motivó al superlíder del torneo para, en su estadio, salir a arrollar a un rival que provocó una semifinal de alarido gracias a dos goles a balón parado del ecuatoriano Michael Arroyo.

El Monterrey jugó en aquella ocasión con el factor del gol de visitante en contra, lo que le dio a ese partido un dramatismo monumental. Pero en la final del futbol mexicano el gol de visitante desaparece.

La pregunta justificada es por qué Mohamed, teniendo lo que tiene en términos de calidad y poderío futbolístico, opta por ser tan conservador cuando juega de visitante.

Por absoluta voluntad del entrenador argentino, será una final jugada a un solo partido, el que se celebrará el domingo en la noche. Los Rayados saldrán con todo a atacar y los jóvenes Tuzos a responder, así que será un gran partido.

Hay a quienes les gusta este ejercicio de control. A mí no. A mí me sigue pareciendo una forma mediocre de dirigir a un equipo grande. Es cierto que Mohamed podrá presumir, si llega a ganar el campeonato con su equipo dentro de dos días, de un registro perfecto: tres finales, tres títulos.

Pero tendría que decirse que el argentino cree que sigue dirigiendo a los sorprendentes Xolos de Tijuana (aquellos con los que derrotó al Toluca) y no al América y ahora al Monterrey.

Anoche en el Estadio Hidalgo debió de haber perdido 3-0 o 4-1 y haberse quedado sin Efraín Juárez que cometió un penal que el árbitro Santander decidió simplemente no marcar.

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