A balón parado

El juicio que La Volpe no se va a quitar

La sanción moral que pesa sobre Ricardo Antonio La Volpe desde que Jorge Vergara anunciara su despido por “conducta inapropiada” contra una empleada del club, ya nadie se la va a quitar.

Para que el ex entrenador de la selección mexicana de futbol quedara libre de sospechas o juicios, tendría que registrarse un hecho que hoy se ve imposible: el arrepentimiento de Belén Coronado... Que en algún momento esta señorita dijera que inventó esta historia de hostigamiento sexual en contra de su persona.

Hoy esto está muy lejos de darse. La parte que se dice ofendida está beligerante al máximo. Ayer la podóloga Belén Coronado apareció en el noticiario de Joaquín López Dóriga en Radio Fórmula. Consintió la lectura de su declaración ministerial (publicada un día antes por el diario RÉCORD) y le hizo acotaciones.

Y La Volpe calladito. Se dice que viajó a Argentina y que tratará de prorrogar al máximo su presentación para rendir declaración.

Está clara la estrategia de uno y otro bando. Unos a hacer el mayor ruido posible, buscando que el juicio se ejecute en los medios. Los otros apostándole a que pase el tiempo y la atención disminuya. Quizá después buscar un arreglo extrajudicial, cosa que la ley permite y de alguna manera privilegia en estos casos que se juzgan no graves.

Y uno se pone a pensar cuántos hechos de este tipo no se registran a diario en nuestro país y no pasa absolutamente nada porque quienes los protagonizan no son famosos ni mediáticos.

El desenlace de esta historia está un poco lejano. Faltan varios episodios más y todos están en espera de que si bien La Volpe no aparezca sí lo hagan sus abogados. El entrenador prometió defender su honor y es justo lo que no está haciendo o no al menos en el mismo ring que su oponente. Esto lo pone como el tácito culpable. La gente se deja convencer por quien quiere convencerlo.

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