A balón parado

¿Momento de empezar a olvidar el 7-0?

Duro por no decir durísimo hubiera sido el castigo para Juan Carlos Osorio en caso de que la selección mexicana de futbol no hubiera podido ganar o cuando menos empatar la noche del pasado viernes en Columbus.

Sobre el colombiano estarían en estos momentos exigencias para que renunciara y sobre la Federación Mexicana de Futbol para que lo corriera.

Pero no, lo que hay ahora es una agradable y tranquila espera del partido que mañana martes la selección jugará en Panamá, otra vez de visitantes. Una espera que todavía no le concede nada favorable al colombiano, sacudido tras aquel humillante 7-0 con la que los chilenos echaron a la selección de la Copa América Centenario.

¿Momento de olvidar esta goleada que marcó de forma muy negativa este proceso? Creo que hay que esperar un poco. Quizá sí, a lo que suceda mañana en Ciudad de Panamá.

Arrancar el Hexagonal final de la Concacaf con dos victorias, o con una victoria y un empate, de visitante ambas, tendría que ser catalogado como algo muy positivo. Ese sí que sería un gran mensaje de Osorio, una declaración incuestionable de que ha recuperado el control.

Una derrota ante los panameños que dirige muy bien el también colombiano Hernán Gómez, arrojaría nuevamente sombras y traería necesariamente cuestionamientos. Aunque nadie olvidará que el triunfo obtenido en Columbus nadie había podido traerlo, de inmediato aparecerían los datos que nos recordarían que el Estadio Azteca ya no ha sido la fortaleza de antaño, esa en la que se destrozaba a todos los rivales que se mostraban en él.

Aunque sepamos que hay un aporte estrictamente futbolístico, se habla de que el personaje clave en este renacer del seleccionado nacional es un motivador llamado Imanol Ibarrondo. Alguien que se ha integrado como uno más al cuerpo técnico. El martes tendrá que demostrarse que su trabajo realmente está impactando y que hay elementos para, otra vez, esperanzarse. 

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