A balón parado

El irreprochable regreso de "Memo" Vázquez

La historia de éxitos de los Pumas, reduce casi a la mínima expresión una toma de decisiones que quiera caer en la experimentación. En este equipo hay una fórmula que funciona y los presidentes del club tienen que ceñirse a ella a riesgo de ser defenestrados.

Esto es: al equipo sólo lo han hecho campeón entrenadores surgidos o formados o identificados en el mismo club, ex jugadores pues. Ahí están los casos de Bora Milutinovic, Miguel Mejía Barón, Ricardo Ferretti, Hugo Sánchez y Guillermo Vázquez.

Todos los entrenadores, así sean mexicanos, que vienen de fuera, fracasan y, además, de fea manera, como los casos más recientes de Mario Carrillo y José Luis Trejo.

La decisión pues que el ingeniero Jorge Borja Navarrete, presidente del Patronato que administra a Pumas, anunció ayer corresponde enteramente con la historia de triunfos de los universitarios.

Lo de las negociaciones o intentos de traer al español Pako Ayestarán, auxiliar de Rafa Benítez en el Liverpool, se quedaron en eso. En una o dos pláticas telefónicas que sólo sirvieron, cuando el tema se hizo público en La Afición, para remarcar los límites que tiene quien se siente en la silla que hoy ocupa Borja Navarrete.

Guillermo Vázquez regresa tras lograr un acercamiento que convenía a las dos partes. Él necesitaba trabajo y que mejor que en el equipo al que ya le dio un campeonato y Pumas lo necesitaba casi con desesperación. Así que la necesidad permitió sortear los recelos y resquemores entre las dos partes.

La llegada además de Antonio Sancho como vicepresidente deportivo completa un cuadro irreprochable. Nadie podrá reclamarle al presidente de Pumas que no están ahí los que deben estar.

Ahora habrá que centrarse en conseguir que este equipo con tantos veteranos empiece a sumar puntos y a preparar una rápida revolución que vuelva a lograr que Pumas produzca grandes jugadores.  

 

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