A balón parado

La intolerable violencia verbal del ‘Tuca’ y ‘El Piojo’

Y es muy probable que en unas horas, cuando se vean las caras, Ricardo Ferretti y Miguel Herrera simplemente se den un abrazo… Y le achaquen a los “maliciosos” periodistas y medios deportivos, la inquina que los confrontó, con expresiones penosas, en estos días previos al enfrentamiento de los equipos que dirigen en una de las semifinales de esta Liguilla.

Sería lo mejor que ambos pudieran hacer. Por lo demás.

El futbol mexicano mantiene un equilibrio muy frágil en el campo de la violencia. Sobran los fanáticos que están dispuestos a partirse la cara y lo que más salga al cuento, por un muy mal entendido amor a sus colores.

Esto de “calentar” con declaraciones inapropiadas, protagónicas, un partido de futbol debería estar absolutamente prohibido.

¿A qué viene el cuento de que el veterano Tuca Ferretti salga a mofarse de El Piojo señalando que además de dirigir a los Xolos, tiene ya un contrato con el América?

¿No es para que alguien, empezando por su directiva, le llame públicamente la atención?

Y luego… Miguel Herrera nomás no entiende a no responder a las provocaciones… Eso de “cállate el hocico”, la frase con la que le respondió y destacaron de inmediato todos los medios, tampoco corresponde con la reciente historia de este hombre, quien perdió el cargo de seleccionador nacional hace apenas unos meses precisamente por no dominar sus reacciones.

Y el episodio desagradable, anticlimático, estúpido, ha tenido cuando menos otro capítulo verbal bastante desagradable. Ahora El Piojo toma la iniciativa y justificándose en seguirle respondiendo al Tuca dijo: “Me parece que le da Alzheimer”.

También, ¿no hay nadie en la directiva de los Xolos que le diga que debe concentrarse en el juego y dejar de responder con bravatas y agresiones?

Un Comité Antiviolencia realmente activo, de inmediato hubiera actuado para detener estas agresiones que, insisto, de una u otra manera trascienden a la tribuna.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo