A balón parado

La ingobernable Comisión de Arbitraje

Hace unos cuantos días, a pregunta expresa de un reportero, el presidente de la Liga Mx, Enrique Bonilla, aseguró que desde la instancia que gobierna no se haría nada para salvar a las Chivas.

Nada de ayudas pues, entendiendo sobre todo, las de carácter arbitral. Lo que no se le recordó a Bonilla es que la Comisión de Arbitraje no depende de la Liga, sino de una entidad superior, la Federación Mexicana de Futbol.

Si alguien no controla a los árbitros es precisamente la Liga Mx. Si los controlara ya hubiera conseguido que hicieran mejor su trabajo y no que los francos errores de los silbantes cada jornada la estén mete y mete en cuestionamientos centrados en su credibilidad.

Así que lo único que no puede hacer Bonilla es hablar a nombre de los árbitros. ¿Quién realmente los controla? Nadie sabe bien. ¿Edgardo Codesal? ¿Héctor González Iñárritu? El primero llegó hace unos meses gracias a que Justino Compeán, anterior presidente de la FMF, dio una concesión a una mayoría inconforme con el mando único de Rafael Mancilla.

Se supo en su momento que la llegada de Codesal no agradó nada al entonces presidente de la Liga (Decio de María)... Por ello ahora la llegada de González Iñárritu se interpreta como un intento de retomar el poder perdido.

Creo que así como nadie, empezando por Bonilla puede meter las manos al fuego por la honorabilidad y honestidad de los árbitros y sus dirigentes... Tampoco nadie puede afirmar que estos se pueden prestar a armar una estrategia de salvamento de las Chivas o de cualquier otro equipo.

Los árbitros están tan divididos que no se puede hacer ni esperar nada de ellos. Más que el descontrol, más que los errores continuos y contra todos, más que el enojo y el desaliento que generan. Más que el daño que generan a la credibilidad de una competencia que al menos en este torneo no se los merece.

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