A balón parado

El infierno del descenso, más transparente que nunca

Nunca la batalla por no descender de la Primera División había llamado tanto la atención. Y miren que estamos hablando de uno de los temas a los que cada año se les otorga más atención en los medios especializados en futbol.

Pero es que nunca habían estado involucradas en esto las Chivas del Guadalajara, el equipo que junto con el América puede presumir de tener la mayor cantidad de seguidores.

Deberían de agradecer tanto reflector los otros tres clubes que están hasta el cogote metidos en esta situación de pelear con todo su permanencia en la máxima categoría del futbol nacional.

Las directivas del Veracruz, del Puebla y de los Leones Negros entenderán que será difícil de ocultar cualquier avieso intento de hacer algo deshonesto para favorecer al grande metido en ese problemón.

Todo lo contrario ha pasado hasta ahora. La Comisión de Arbitraje, a través de Edgardo Codesal (el hombre al que trajeron de regreso para obtener credibilidad y calidad), se ha comprometido abiertamente a que los árbitros con mayor experiencia serán destinados cada jornada a los juegos en los que aparezcan estos cuatro equipos.

La prensa deportiva está también con muchísimos recursos fincando su atención en el tema.

Hoy se ha extra polarizado la atención en el futbol mexicano: o se habla del súper América reforzado que buscará el bicampeonato o se habla de la penosa situación de las Chivas hundidas en el último lugar de la tabla que define al peor equipo.

Todos los demás temas al parecer salen sobrando, carecen de sabor y atractivo.

Nadie va a ayudar a las Chivas. Todos los que hablan de la posibilidad de que descienda toman como referencia lo que le pasó al RiverPlate en Argentina hace tres años. Siendo junto con Boca Juniors uno de los dos grandes, nadie ni nada impidió que sufriera el oprobio del descenso.

Muchos ven a las Chivas viviendo lo que los “millonarios” y sólo entonces aprendiendo la lección.  

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo