A balón parado

La increíble historia del señor Kuri

Pidió foro Fidel Kuri, el propietario de los Tiburones Rojos del Veracruz, y foro en diversos medios, incluido Milenio, y lo tuvo. No se podrá quejar de la atención que se le brindó. Habló, dijo lo que quiso, sin mostrar pruebas de nada. Habló para victimizarse, para responsabilizar al gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, de todos los males de su equipo, el peor posicionado en la batalla por no descender.

Dijo el señor Kuri, que además de propietario del Veracruz es un prominente político con filiación priista en esta entidad federativa, que el gobernador Yunes ha ordenado que se le practiquen auditorías (así lo dijo) a siete de sus jugadores. Esto, en su queja, ha representado una gran distracción en esos futbolistas, lo que disminuye su concentración en la cancha.

Luego llama mi atención que ni siquiera se acordaba del nombre de esos futbolistas y cuando por fin lo hizo resulta que fuera de uno, el argentino Villalva, pues ninguno otro es precisamente figura del equipo. Pero lo más importante: ¿qué, por el hecho de ser futbolistas profesionales y además estar involucrados en la lucha por no descender, estos personajes tienen carta de impunidad? ¿Y si han incurrido en delitos fiscales o faltas administrativas?

Ojalá el señor Kuri permita que se pueda ampliar periodísticamente en este asunto y saber si hay algo real que investigar o es un acoso del gobierno de Yunes. Que hablen los jugadores que se sienten afectados, por principio de cuentas.

Hay que tomar en cuenta, sin embargo, que para que un equipo de futbol descienda en la Liga Mx, se requiere más que un acoso de un gobernador. Para llegar a un nivel de desastre como el que viven los Tiburones Rojos se deben de conjugar muchísimos errores. No hay autocrítica en Fidel Kuri y al menos en estas cortas entrevistas que ha dado, nadie se la hemos pedido.

Como sea, el presidente del Veracruz asegura que si su equipo desciende y el equipo de la Liga Ascenso Mx que quede campeón no está certificado para competir en la Primera División, él está dispuesto a pagar 120 millones de pesos para quedarse en la Liga Mx. ¿De dónde saldrá ese dinero? Parece que eso no importa.

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