A balón parado

¿Qué le ha impedido a Osorio ser el triunfador que su discurso demanda?

Al margen de todos y muy acertados recursos verbales, Juan Carlos Osorio reconoce, porque además no puede no reconocerlo, carecer de experiencia como seleccionador nacional. Sólo ha dirigido a equipos en Ligas nada prestigiadas a nivel internacional (el mismo campeonato brasileño del que viene de dirigir se ha venido cayendo en varios índices de calidad).

Es ésta su manifiesta debilidad. Hay que aceptar que viene a la selección mexicana de futbol a experimentar sus teorías. No viene a poner en práctica algo que lo haya consolidado como un triunfador en estos escenarios. Hay que aceptar que hay un alto riesgo en esto, pues la eliminatoria mundialista en la que se va a probar no es el espacio idóneo para echar a perder y ver qué se rescata.

¿Por qué, -le pregunto a Osorio-, no ha consolidado con éxito los proyectos futbolísticos que le ha tocado encabezar fuera de su país? ¿Qué le ha faltado o qué le ha sobrado? ¿Cuáles son sus debilidades como estratega y cómo las ha trabajado?

¿Qué tanto conoce del mexicano, de su personalidad, de sus límites y de sus virtudes? Y no hablo nada más del futbolista mexicano. Bien decía el argentino César Luis Menotti: "que quien sólo de futbol sabe, ni de futbol sabe".

Destaco con orgullo la pregunta que le hizo la reportera de Grupo Milenio-La Afición, Minelli Atayde: ¿Cree usted que ante El Salvador y Honduras se verá ya su sello?

Si recuerdo bien su respuesta fue la de que el sello está puesto y es jugar como "lo ordenó Don Ricardo Ferretti contra los Estados Unidos"... Aunque luego invitó a Minelli a estar atenta a esos partidos como prometiendo algo que no entendí bien qué fue.

Pues no queda más que esperar y a juzgar con respeto, atención, conocimiento e independencia el trabajo de este hombre que ojalá resulte tan hábil dirigiendo en la cancha y entregando buenos triunfos, como lo es con la palabra.


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