A balón parado

El idilio azul y su todavía amplio margen de mejora

La goleada que propinaron a los Rayados del Monterrey el pasado sábado, es una señal incuestionable de que el Cruz Azul que dirige Tomás Boy ha ido creciendo y que la ilusión que empieza a generar en sus aficionados para ganar el campeonato, está justificada.

El gran aporte que le ha dado Boy a su plantel consiste en el armado de un aparato ofensivo no solo eficaz, sino hasta espectacular. Sobresale, sin duda, el paraguayo Jorge Benítez, autor ya de seis anotaciones. Llegado como refuerzo el torneo pasado parecía que nunca se adaptaría, pero El Jefe es especialista en motivar a los que considera sus piezas clave y en lograr hacerlos rendir al máximo de su capacidad.

Esto mismo ha pasado con el ecuatoriano Joao Rojas, quien había mostrado su mejor juego en los Monarcas-Morelia que dirigió precisamente Tomás hace unas temporadas. Joao se muestra vertiginoso, habilidoso, comprometido no nada más en labores ofensivas, sino en defensa.

El español Víctor Vázquez, a quien se le puede considerar ya titular, empieza a dar muestras de su talento como enganche y conductor… Pero si hay que destacar el trabajo individual de alguien hay que hacerlo con los contenciones: Rafael Baca y Aldo Leao Ramírez. Ambos recuperan balones, pero no se conforman con ello pues son los que empiezan a construir el ataque.

Jesús Corona retoma su nivel que lo convirtió en héroe habitual; el Chaco Giménez vive un momento soñado… Pero lo importante es que el Cruz Azul puede mejorar todavía más. Cuando Joffre Guerrón termine por acoplarse y se deje de ansiedades el ataque puede ser todavía más letal… Y en defensa varios son los que tienen que ponerse a tono empezando por Maza Rodríguez y Cata Domínguez… Donde se aprecia todo el torneo un punto flaco es por los laterales.  Hay equipos muy fuertes, como Tigres, Pachuca, Rayados, pero Cruz Azul es el que tiene más potencial de crecimiento. 

 

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