A balón parado

Los "güevos" de Vucetich

No puede uno más que elogiar a Víctor Manuel Vucetich. Ha dado el ahora entrenador de los Gallos Blancos del Querétaro, una clase magistral de dirección técnica, con notables apuntes tácticos y de personalidad.

Cuando en el partido de ida de la semifinal contra el Pachuca, el que se jugó el jueves pasado en el Estadio Hidalgo, las cosas se le pusieron adversas por la expulsión de uno de sus defensores, el veterano Ricardo Osorio, Víctor Manuel Vucetich demostró temple y pese a que no concluía todavía el primer tiempo decidió sacar del terreno de juego a Sinha y a Ronaldinho.

Los dos talentosos mediocampistas que habían arrancado como titulares sobraban en un equipo que se quedaba con uno menos y con un rival volcado en su contra, ambicioso y deseoso de terminar la eliminatoria con una goleada esa misma noche.

Se enojó Ronaldinho, que aparatosamente abandonó en transporte privado las instalaciones del estadio, pero a Vucetich eso no le importó. Él tenía que ver por su equipo. Los cambios le resultaron pues pese a que no pudo acortar la distancia en esa derrota, sí impidió que le metieran otro gol.

La noche del domingo pasado, sabiendo que tenía que hacer cuando menos dos goles y no recibir ninguno para eliminar a los Tuzos, decidió dejar en la banca a Ronaldinho. Necesitaba velocidad y movilidad, más que genio y personalidad. Y las cosas le funcionaron a las mil maravillas. Con un 2-0 a favor que empataba el marcador global, los queretanos consiguieron llegar a su primera gran Final. Y Ronaldinho no entró al campo porque simple y sencillamente el equipo no lo necesitó. Nunca se puso el juego a modo para que entrara la ex gran figura del Barcelona.

Ya veremos qué decide hacer Vucetich con este tema en los partidos de la Final contra el Santos. Lo que sea que decida será lo justo y lo inteligente.

Pero además de este tema, el exitoso entrenador mexicano ha hecho que todos sus jugadores jueguen mejor.  

 

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