A balón parado

El gran reto del ‘Gullit’

Todos quisiéramos ver de regreso a aquel Carlos Gullit Peña que nos maravilló con el León dirigido por Gustavo Matosas. La presencia ofensiva que mostraba, casi siempre en asociaciones indescifrables con Mauro Boselli, hicieron que aquel equipo no solo ganara títulos sino que diera espectáculo.

Luego algo pasó con el Gullit que hizo que su nivel de juego fuera decayendo. Algunos lo asocian a una vida fiestera y un tanto desordenada fuera de las canchas… Algunos otros a que el jugador no supo renovarse y su capacidad para sorprender llegando de atrás se vio neutralizada.

Las Chivas invirtieron fuerte por él, pero con los rojiblancos tuvo un rendimiento más bien mediocre… Regresó con los Panzas Verdes, pero nunca pudo volver a acomodarse, pese a que su experimentado socio (Boselli), sigue ahí y dando un gran rendimiento.

Y luego, sin que nadie lo esperara, de la mano del portugués Pedro Caixinha, quien lo pidió como refuerzo, se anunció el año pasado su traspaso al Rangers de la liga escocesa. Y ahí estaba el Gullit, adaptándose, intentando reencontrarse con su talento, cuando Caixinha fue cesado y se quedó sin su tutor.

Ahora, de la mano de este muy buen director técnico, regresa a México y concretamente al Cruz Azul. En cuestión de edad, llega con todo a su favor. El próximo 29 de marzo cumplirá 28 años. La edad en la que un jugador madura muchos procesos y todavía tiene la fuerza y el entusiasmo para aspirar a convertirse en figura.

El Gullit debe poner todo lo que se requiere para volver a convertirse en un jugador referente. Caixinha lo entiende y lo aprecia. Las características que el tamaulipeco tiene son necesarias en el Cruz Azul.

No viene mucho al caso que Carlos piense en una posible convocatoria a la selección nacional, de la que no ha estado ajeno, pero la realidad es que solo podrá regresar y convertirse en uno de los nominados por Juan Carlos Osorio, si hace muy bien las cosas en su equipo.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo