A balón parado

Se ganó una batalla, pero no la madre de todas las batallas

Por supuesto que es una noticia agradable y positiva que el Comité Olímpico Internacional exprese, a través de uno de sus principales directivos, que México no tendrá ningún problema para verse representado con bandera y colores en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el próximo año.

Muchos, empezando por los atletas que se han ganado un lugar en este evento, estaban preocupados. Hoy dejarán de tener ruido al respecto.

Es una batalla ganada, pero es una batalla puede decirse intermedia. No es ganar la madre de todas las batallas que sería, hay que decirlo de forma clara y contundente, desterrar de las federaciones a personajes que se han apoderado de ellas sin ofrecer buenos resultados y, además, con un cuestionable comportamiento con los dineros que reciben del presupuesto federal.

Ahí, en ese punto, todavía no alcanzo a ver en dónde estamos parados. Pero no se debe estar muy bien cuando esos presidentes empoderados siguen en sus puestos, casi riéndose de cómo se le están trastocando las cosas a quien desde el gobierno los desafió, Alfredo Castillo, el director de la Comisión Nacional del Deporte.

Pero que el todopoderoso y temido COI determine y lo exprese a los cuatro vientos que no hay evidencia de interferencia gubernamental en las federaciones deportivas de nuestro país, es ganancia. No se puede decir otra cosa.

Se tuvo capacidad desde el gobierno para saber retroceder sin que eso suene o signifique a una retirada. El propio COI acepta que si el gobierno da dinero tiene todo el derecho a reclamar cuentas claras de lo que se hace con él.

El caso es que hoy, a principios de diciembre del 2015, estamos casi donde empezó esto. Se sacudió el avispero, hubo algunos piquetazos, pero ya casi todas las abejas regresaron a su lugar en el panal.

Me provoca enorme curiosidad ver para dónde y cómo y cuándo se va a mover esto.  

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo