A balón parado

Habrá futbol, pero los odios se mantienen

La Federación Española de Futbol no tuvo más que acatar una orden judicial para reanudar la competición que intentaban parar: la liga BBVA.

La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional, presidida por el magistrado Enrique Bodas, estimó que la medida cautelar solicitada por la Liga de Futbol Profesional, principal afectada, procedía.

De esta manera la huelga convocada para las dos próximas jornadas, las últimas en Primera División, quedó suspendida. Se podrá terminar más o menos en paz el campeonato en el que está a punto de coronarse el Barcelona.

Y digo más o menos porque las diferencias y odios entre sectores y personajes que componen el deporte y el futbol español continúan y no va a ser nada sencillo desterrarlas.

El embrollo es de una dimensión colosal. Imagínense que en México se pelearan el presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Justino Compeán y el presidente de la Liga MX, Decio de María.

Y que en esa pelea cada uno sumara a sectores duros. Por un lado que con Justino jalara la Asociación de Futbolistas Profesionales (que no existe, pero hagan de cuenta que sí)… Y que por el lado de Decio estuviera el director de la Conade o representante del gobierno, en este caso Alfredo Castillo.

Apenas al conocer la decisión favorable a sus intereses, Javier Tebas, el presidente de la Liga BBVA, dijo: “El presidente de la Federación (Ángel María Villar) sobra. Sigue en su castillo feudal… Si yo fuera Luis Rubiales (el presidente de la Asociación de Futbolistas), renunciaría”.

Por lo pronto habrá futbol. Pero nadie descarte un nuevo episodio tenso entre estas organizaciones y estos dirigentes.

Le aseguro que si usted se diera tiempo para meterse en este asunto, para leer y escuchar los argumentos y descalificaciones de todas las partes, terminaría muy enojado. Nadie parece atender los intereses de la parte más importante, el aficionado.  

 

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