A balón parado

Un futbol a todo drama

A falta de cuatro jornadas para que termine la fase regular del campeonato, se puede hablar que hay seis de los ocho sitios de la Liguilla ya ocupados.

El América está clasificado y nadie va a sacar al Toluca, al Atlas, a los Tigres y al Monterrey… Es decir, cinco equipos… Y yo añadiría al Pachuca que con 20 puntos y una plantilla con muchos recursos seguramente se meterá.

Si esto es así como lo veo, estaríamos hablando de que hay sólo dos lugares disponibles. Sitios que ahora ocupan los Jaguares de Chiapas y el Santos Laguna.

Ambos llevan mano, pero están a tiro de piedra de cuando menos cinco equipos: Xolos de Tijuana, Cruz Azul, Pumas, Querétaro y el bicampeón León.

Aunque matemáticamente tienen posibilidades el Veracruz y el Puebla, si llegaran a enracharse de forma positiva podrían meterse también. Pero se antoja muy complicado que ello suceda.

Así que se viene, como casi siempre sucede, un cierre de torneo muy dramático en el que no se ve quién realmente pueda tomar ventaja, ni aparecer como favorito.

Si se mira bien no es tan despreciable, en el campo de las emociones, un formato como el que lleva tantos años en el futbol mexicano.

Los cinco o seis que están arriba, además, tendrán enfrentamientos entre sí, como los duelos entre el América vs Atlas o el Toluca vs América, que ayudarán a conocer el real potencial de los que hoy aparecen como candidatos al título.

Y para completar el cuadro de drama hay que recordar que la lucha por no descender se encuentra en un momento muy especial, con las Chivas como el gran protagonista del desdoro que esto implica… Pero con el Veracruz, el Puebla y los Leones Negros cerca del hundimiento.

Insisto en que nada tiene que probarse en un sistema de competencia que arroja tanto atractivo antes de que llegue la Liguilla. Hay cosas que se pueden pulir, ligadas a la calendarización tan apretada y luego también incompatible con otros torneos continentales. Pero el sistema funciona.

rafael.ocampo@milenio.com

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