A balón parado

Dos fracasos que no pueden ocultarse

Quedarse fuera de la Copa MX, a un paso de llegar a las semifinales, debe de representar para Chivas y Atlas un duro revés que debe de ser reconocido sin matices por quienes integran estos equipos de futbol.

En el caso de los ahora dirigidos por José Manuel de la Torre no puede hablarse de derrotas calculadas a la hora de decidir poner a un buen número de habituales suplentes en el equipo titular. De haber superado al Santos Laguna la noche del pasado martes hoy todos los que sienten y portan los colores rojiblancos estarían recibiendo un enorme paliativo, casi el único mimo en un año cargado de vergüenzas.

Pero la realidad indica que no sólo no ganaron a los laguneros sino que fueron goleados, humillados también cabe decir, por 5 a 0.

¿Cómo es posible que quienes han llegado a manejar a las Chivas en días recientes, Néstor y José Manuel de la Torre no le hayan dado la importancia debida a este partido?

Del otro lado está el Atlas, que de local en el Estadio Jalisco, fue eliminado por el Puebla, en serie de penales, tras quedar el marcador 0-0 en el tiempo regular.

Aquí Tomás Boy, el entrenador, puso a 7 habituales titulares en el equipo que arrancó el juego, pero nunca pudieron sus dirigidos hacer un juego vertical y punzante, efectivo en el área enemiga. Suena increíble que no hayan podido superar al Puebla. Inexplicable casi por completo. No solo han sido mucho mejores en la Liga, sino que la necesidad de ganar algo, el título que sea (ausente en casi 50 años), no potenció en nada.

Aunque los rojinegros tienen un pie dentro de la Liguilla y serán un rival complicado para cualquiera, esta era la oportunidad más cercana para coronar algo.

Si al final el Atlas, muy bien respaldado por Television Azteca -su propietaria desde hace un año-, no consigue ser campeón de Liga, el fracaso en la Copa, debe acrecentar el juicio a un entrenador que requiere demostrar ya que está capacitado para ganar algo. 

 

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