A balón parado

La formación más ofensiva es el 4-3-3, ahí está el Barcelona

Quizá sea el momento de que Miguel Herrera rompa sus propios dogmas y paradigmas al momento de definir sus parados tácticos.

Si se empeña en ratificar su línea de 5 elementos atrás (los tres centrales y los dos laterales o carrileros), forzosamente tendrá que dejar fuera de su once titular a alguna de las destacadas figuras que ha convocado.

La enseñanza del juego del sábado pasado en Orlando, contra Costa Rica, es que no puede salir a la cancha sin un recuperador o contención nato, como en este caso José Juan Vázquez.

Pero si Miguel hace esta modificación central en su parado y en lugar de poner 5 atrás pone a sólo 4, tendría una línea natural de tres mediocampistas (con el contención incluido) y tres delanteros.

En la Copa Oro veo una formación con Guillermo Ochoa en la puerta; con Paul Aguilar, por derecha; Maza Rodríguez y Héctor Moreno (si lo del pie no es grave), como centrales; Miguel Layún, por izquierda. En la media cancha José Juan Vázquez por el centro; por derecha Héctor Herrera y por izquierda Andrés Guardado… Y adelante: Giovani dos Santos, Javier Chicharito Hernández y Carlos Vela.

Si no quita un central, en este caso Diego Reyes, tendrá que sacrificar o a un mediocampista o a un delantero. No caben todos.

El Piojo ha hecho una oda de sus 5 hombres atrás, casi como si ese fuera el único camino para conformar un cuadro agresivo y con llegada. Queda claro que no necesariamente. El Barcelona que tantos éxitos ha logrado en los últimos años tiene una formación fija de 4-3-3.

Ya veremos si Miguel muestra flexibilidad y es capaz, insisto, de poner una formación de arranque distinta a la que siempre pone.

Contra los ticos el sábado pasado la falta de un contención natural, mordelón, dinámico e intenso en la recuperación del balón, se notó y terminó por desequilibrar al equipo.

Ya veremos.  

 

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