A balón parado

La final de los esforzados

Sí será una final pareja. Por donde se le vea, el Toluca y el Santos Laguna, línea por línea no marcan una diferencia.

Alguien decía en los últimos días que el Santos cuenta con mejores individualidades, seguro pensando en elementos como Djaniny Tavares o Julio Furch... O Jonathan Rodríguez. Pero qué se puede decir del momento en que llegan Rubens Sambueza, Pablo Barrientos o Fernando Uribe.

Si revisamos la portería Alfredo Talavera y Jonathan Orozco son más que confiables... Tienen caudillos en defensa como Santiago García, los choriceros y Carlos Izquierdoz, los de Torreón.

Son dos equipos que tienen una firme propuesta ofensiva y eso garantiza que protagonizarán una final atractiva, con goles y desequilibrio.

Al final, en medio de varios retos administrativos y de imagen que tienen que reconocerse y trabajarse, el futbol mexicano puede congraciarse de que es capaz de generar un buen espectáculo sobre la cancha.

Se hace un buen futbol en la Liga Mx. Sin exagerar, sin decir que resulta en todo momento de calidad, pero cuando menos se fabrican expresiones legítimas y honestas.

Se ha resaltado en los últimos días el papel de los dos entrenadores. Extraordinarios guardametas cuando estuvieron como jugadores activos, Hernán Cristante y Robert Dante Siboldi vienen a refrescar una baraja de entrenadores que por momentos lucía caduca. El argentino y el uruguayo se han hecho como directores técnicos en nuestro país y han sufrido muchísimo para llegar a donde están ahora.

Cristante, todo un símbolo en el Toluca, no ha recibido nada de regalo. Nada. Pese a la enorme figura que fue en este equipo. Le costó tiempo que se atrevieran a confiar en él. Y Siboldi, que fue portero del Atlas, del Cruz Azul, de los Tigres, hasta hace unos meses consumía sus horas como entrenador de fuerzas básicas.

Ojalá ambos sean capaces de transmitir esto a sus jugadores y protagonizar desde hoy una final memorable.

rafael.ocampo@milenio.com
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