A balón parado

La final de dos entrenadores predecibles y… miedosos

El futbol de estos días necesita un poco de locura y riesgo para resultar atractivo y espectacular.

No se consiguen partidos de ida y vuelta constante y frenética sino se apuesta por hacer algo fuera de orden en la zona del campo en la que se tiene que generar el desequilibrio.

Necesitaba ganar ayer el Barcelona al París Saint-Germain para cerrar como primero de grupo la primera fase de la Champions, y el entrenador Luis Enrique decidió poner como carrilero derecho, debido a la ausencia por suspensión de Dani Alves, al nominal atacante Pedro.

Para compensar y no ser tildado de loco completo, puso dos contenciones: Sergio Busquets y Javier Mascherano.

Tras un juego realmente peleado, los blaugranas terminaron cumpliendo su objetivo de ser primeros de grupo al ganar por 3 a 1 con goles de Messi, Neymar y Luis Suárez.

Y lo mismo hace, en cada partido, Carlo Ancelotti, el entrenador del otro gran equipo a nivel europeo, el Real Madrid. Y en general eso hacen los grandes estrategas del futbol, que tienen a su favor el tener a los mejores futbolistas pero también su osadía y valentía.

¿Con qué nos van a sorprender Ricardo Ferretti y Antonio Mohamed en el juego de ida de la final hoy por la noche?

¿Van a romper con su formación acostumbrada, seguramente estudiada y nulificada ya en el pizarrón del entrenador adversario?

¿Sacrificarán un lateral y meterán un delantero a hacer el recorrido por las bandas?

¿O no van a hacer más que lo que ya mostraron durante todo el torneo, paralizados por el miedo que da el hacer un cambio que en una de esas no les resulte?

Creo que esto va a pasar, que no se van a atrever a modificar nada, que esencialmente saldrán a no perder y si en una de esas se encuentran un gol pues se agarrarán de eso, como ya anticipó muy honestamente Mohamed. 

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