A balón parado

El fenómeno Martinoli y la guerra que se avecina (II y última)

Para Roberto Velázquez Bolio

Resulta ahora que la crítica a destajo a la selección mexicana de futbol, desproporcionada inclusive, burlona y frontal, es la que genera rating.

“Es lo que quiere la gente, que si las cosas no funcionan con el equipo y los jugadores, esto se diga”, me comentó off the record alguien muy metido en estos asuntos en una de las dos grandes televisoras abiertas del país.

Y el “minuto a minuto” que una compañía como el IBOPE genera y vende tanto a Televisa como Televisión Azteca demostró que la gente prefería escuchar los comentarios y juicios del equipo de narradores y analistas de la segunda compañía, donde Christian Martinoli ha marcado un estilo muy definido.

Quizá las cosas cambien cuando el Tri consiga su pase al Mundial en Wellington (aunque realmente lo ganó el martes pasado en el Azteca), y la gente ahora lo que busque son los mimos de siempre para los que se ponen la casaca verde. Ya lo veremos.

Lo cierto es que directivos tanto de Televisa como TV Azteca están sustentando una verdadera guerra por la mayoría de la audiencia. En Televisa han tenido que tomar medidas, intentando construir algo y a alguien que pelee contra lo que proyecta Martinoli. Caiga quien caiga, sin importar historias ni trayectorias. Y en Azteca están felices de que Martinoli, más Luis García y Jorge Campos, les estén arrojando esos números tan favorables.

La pregunta que muchos se hacen es si la gente de Ricardo Salinas Pliego mantendrá la libertad de crítica que hasta ahora ha ejercido Martinoli y si éste sería capaz de ampliarla, de ir más allá de personajes aparentemente sacrificados como Justino Compeán.

Hace mucho tiempo que lo que hacen y mueven una y otra de las televisoras que poseen los derechos de transmisión de los partidos de la selección nacional, no llamaba tanto la atención y se merecía una revisión   

rafael.ocampo@milenio.com · twitter@rocampo