A balón parado

La falta de gol en Cruz Azul no es ninguna maldición

Es hora de que explique a su afición el bien querido Paco Jémez, qué diablos está pasando que los delanteros del Cruz Azul no le hacen ni un gol a la Puerta de Alcalá.

Se podía haber previsto cualquier escenario con el entrenador español manejando el equipo propiedad de la cooperativa cementera, menos el de que se registrara ineficacia de tal tamaño en el sector ofensivo.

Si algo ha caracterizado a Jémez como director técnico es el perfil ofensivo y goleador de sus equipos. Eso demostró con el Rayo Vallecano, el club que hasta ahora es el que más lo ha marcado y en el que más pudo plasmar su filosofía de juego.

Con el equipo del barrio madrileño de Vallecas, Jémez demostró valentía, osadía y hasta un espíritu un tanto suicida, como de torero valiente o forcado al que no le tiemblan ni el pulso ni las piernas para encarar a la bestia sin más protección que su propio cuerpo.

Jémez llegó a dominar por momentos gloriosos duelos ante los dos gigantes de la Liga de Futbol Profesional. Al Barcelona le ganó inclusive la posesión del balón que tanto ha encumbrado a los culés... Y contra el otro poderosísimo, el Real Madrid, llegó también a dar pasos al frente que los destantearon.

La realidad es que el Cruz Azul que dirige es un equipo valiente, que avanza sobre el territorio enemigo, que tiene llegada, pero no tiene gol.

Y algo están haciendo muy mal Jémez y su cuerpo técnico que sus hombres gol, sus centros delanteros, el paraguayo Jorge Benítez y el uruguayo Martín Cauteruccio, están secos. Ni por aproximación están cerca de cumplir con la misión para la que están.

Yo veo confusión en el área del rival cuando atacan los cruzazulinos. Veo poca imaginación, poco ensayo, poca estrategia, poco convencimiento.

Así que hay mucho, muchísimo trabajo por hacer. Y lo mejor es reconocer estas tareas y dejarse de argumentar que esto se trata de una maldición. Nada que ver.

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