A balón parado

El falso abuso contra las Chivas

No conozco una Liga de futbol profesional conocida y prestigiada que tenga un programa antiinflacionario. Los equipos más poderosos gastan y gastan cada día más. Sin reparo, sin cargos de conciencia. No hay pues manera de ponerle un alto a la escalada que coloca a los mejores futbolistas muy pero muy caros.

Las grandes empresas que sostienen a estos clubes han encontrado en el futbol una atractiva manera de crecer, de hacerse reconocibles, de ligarse al espectáculo más visto por la gente en todo el mundo.

En México algo así sucede también.

Que el portero Rodolfo Cota, quien ha venido destacando con las Chivas del Guadalajara en los últimos torneos, sea cotizado en 8 millones de dólares por los Tuzos del Pachuca, no debería de sorprender tanto.

Me río de quienes han expuesto el argumento de que Cota cuesta más que Gianluigi Buffon e Íker Casillas... Juntos y separados. Ni al caso poner este ejemplo pues estamos hablando de dos ilustres veteranos que están a nada de anunciar su retiro. En sus buenos tiempos, ambos no tenían precio. Ni la Juventus ni el Real Madrid los hubieran vendido por nada.

Si tomamos como referencia lo que se dice que se ha pagado en la Liga Mx, en transferencias internas, esas que se concretan en el marco del "Régimen de Transferencias", el precio que se dice se le ha puesto a Cota, no parece tan desproporcionado.

Los Tuzos del Pachuca saben lo que este jugador ha crecido en su paso por las Chivas (equipo al que lo prestaron). Saben que ha alcanzado la selección nacional (así sea como tercer o cuarto portero)... Y lo más importante: saben que el mercado al que pueden acceder los rojiblancos con su política mexicanista, es más que reducido. Saben también que el propietario del Guadalajara, Jorge Vergara, tiene dinero y le gusta gastarlo en el futbol.

Lo único que no veo en la directiva de los Tuzos es una conducta extraña.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo