A balón parado

El extraño silencio de Javier

No concibo cómo un tipo que siempre ha hablado de frente, como Javier Aguirre, no ha emitido declaración pública alguna sobre la imputación que ha recibido de la Fiscalía Anticorrupción de España por el supuesto arreglo del marcador del partido Zaragoza contra Levante, ocurrido en 2011.

En ese año, el ex entrenador de la selección mexicana de futbol en dos mundiales, dirigía al Zaragoza, que llegó a la última jornada del torneo con la obligación de ganar para evitar descender.

De acuerdo con las imputaciones del fiscal, la directiva del Zaragoza compró a los jugadores del Levante, que no se jugaban nada ya en el torneo, para que se dejaran ganar.

La estrategia que utilizaron fue la de involucrar a Aguirre y a varios de sus jugadores en la operación soborno. La información que tiene la autoridad es la de que el entrenador y sus pupilos aceptaron recibir en sus cuentas de banco un dinero que después tendrían que regresar en efectivo para que se les entregara a sus rivales.

Todo indica que Aguirre sabía de qué se trataba la operación.

El tema lleva ya varios meses expuesto por los medios con la amplia difusión del presidente de la Liga, Javier Tebas, principal promotor de la operación limpieza de corrupción del futbol español.

Sin embargo, Aguirre lo ha desvalorizado, si no en términos legales (aunque no hay constancia de acción de defensa alguna), sí de explicación pública, tomando en cuenta la relevancia que ha alcanzado en el mundo del futbol.

¿Qué tiene qué decir en su defensa Aguirre? ¿Se atreverá a negar la acusación pese a que hay evidencia del depósito bancario que le hicieron?

El asunto es sumamente grave pues está bajo cuestionamiento la honestidad y credibilidad de todos los involucrados.

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