A balón parado

La explicación que deben Codesal y Alcalá

Resulta más que evidente que el polémico regreso de Edgardo Codesal como dirigente de los árbitros en la Liga Mx no ha resultado ni lo que se prometió ni lo que se necesitaba.

Los errores graves de los silbantes siguen protagonizando los partidos del futbol mexicano cada jornada. Errores de juicio, de técnica, también ligados a una inadecuada actitud relacionada con el trato que dan a los protagonistas: demasiado blandos o demasiado duros, pero no encuentran el tono.

Para colmo se ha documentado en las últimas horas como Codesal y su principal asesor, mi buen amigo Gilberto Alcalá, utilizan horas de su vida para ir a dar una charla de capacitación a un raquítico grupo de árbitros en la ciudad de Dallas, Texas.

Esto último, evidentemente, no sería noticia si las cosas en su territorio marcharan como deben marchar. Pero no. Por razones que no reconocen ambos personajes simplemente la responsabilidad que asumieron, sobrados de confianza, les ha quedado grande.

Conozco la honestidad con la que Alcalá enfrenta las situaciones relacionadas con sus responsabilidades y estoy seguro de que no se atrevería a negar lo evidente. El chiste es saber cuál considera que son las causas de esto. ¿Por qué no han podido avanzar sobre un reto que cuando menos él, en su labor de comentarista en TVC Deportes, consideraba fácil o alcanzable en un corto tiempo?

Nos debe este relato el buen Gilberto. De Codesal no espero más que alegatos demagogos.

¿Qué ha pasado? ¿Alguien con el suficiente poder como el presidente de la Liga Mx o el mismísimo presidente de le Federación Mexicana de Futbol han bloqueado su trabajo? Lo digo porque en su momento se supo que ambos personajes no vieron con buenos ojos su regreso.

¿Qué, si no es esto, ha impedido que den resultados positivos y notorios en un medio que dominan?

Lo que sea urge que respondan, que den explicaciones. Y que dejen de hacer esas tristes giras a Estados Unidos. 

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