A balón parado

El exclusivo e imprescindible "factor" Gignac

El centro delantero francés de los Tigres no solo mete goles en los partidos decisivos de su equipo. Con eso le bastaría y sobraría para ser un jugador referente e imprescindible. Pero no, André-Pierre Gignac se ha convertido en el líder, en el hombre que dirige dentro de la cancha, el que exige más a sus compañeros, el que más los protege, el que más confronta al rival.

Ese es el factor Gignac y no lo tienen ni las Chivas, ni el Toluca, ni los Xolos, las otras escuadras que darán forma a las semifinales.

No era fácil, ni para Gignac ni para ningún otro jugador felino asumir el liderazgo de una plantilla en la que manda con gran energía un personaje como Ricardo Tuca Ferreti. Pareciera que con un entrenador como el brasileño nadie podría asumir un rol de mandamás. Pero esto ha quedado también en el renglón de los mitos en torno al Tuca.

Aunque Gignac es el número uno en este campo, los Tigres pueden presumir de contar con jugadores a los que no les tiembla la mano para ordenar y marcar territorio. Juninho, el brasileño que lleva años rindiendo a gran nivel en la defensa central, asume un liderazgo silencioso, pero firme… El portero Nahuel Guzmán es otro que manda, aunque con un estilo a veces demasiado locuaz. En el medio campo los universitarios tienen a Guido Pizarro otro al que le sobra carácter.

Pero el equipo campeón del futbol mexicano es de Gignac. Me recuerda el rol del francés al que jugó no hace muchos año en el Toluca, el paraguayo José Saturnino Cardozo.

Me gusta el estilo de juego, la potencia ofensiva, la efectividad de Gignac, su excelsa técnica para golpear la pelota parada o en movimiento… pero más me gusta el carácter que demuestra en estos partidos decisivos como los de una Liguilla. Además se encarga de conectar con la gente en la tribuna, pidiendo, reclamando o agradeciendo su apoyo.

Estos son los jugadores imprescindibles.