A balón parado

La burocrática absolución de los "racistas"

La Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol dio por cerrado el caso de racismo en contra de dos jugadores del León, pues no encontró pruebas que identificaran a quienes imitaron el sonido de los simios cada que Eisner Loboa y Franco Arizala tocaron la pelota en aquel partido de su equipo contra los Pumas.

No se podía esperar otra cosa de quienes conforman una instancia inapropiada para valorar si existen o no hechos discriminatorios en las tribunas de los estadios de futbol en México.

La Comisión Disciplinaria no está para valorar y juzgar estos hechos, se creó para imponer penas y sanciones por hechos de otra naturaleza: faltas que ameriten amonestaciones o expulsiones... Alguna riña o insultos a los árbitros.

¿Cómo pedirle a estos señores que valoren una serie de hechos que rebasan su burocrático marco de acción y comprensión?

Tendría que bastarle a la referida Comisión o cualquier directivo o instancia que sea requerida más adelante (pues estos hechos por desgracia se repetirán al menor descuido), el solo testimonio de los jugadores que se sintieron ofendidos y así lo expresaron con posterioridad al partido.

¿Qué esperan el presidente de la FMF, Justino Compeán y el presidente de la Liga Mx, Decio de María para, al margen de si aplican sanciones o identifican culpables, lanzar una campaña propagandística en contra de ese racismo a la mexicana?

http://twitter.com/rocampo 

rafael.ocampo@milenio.com