A balón parado

Cuando la mafia vuelve a reinar

Hoy en el estadio Azteca, en su explanada y alrededores, volverá la reventa, los stands con productos pirata, la mafia que controla el estacionamiento, las revisiones policiacas torpes y discrecionales.

Volverá todo lo que mágicamente desapareció el lunes pasado, cuando en el mismo escenario, se llevó a cabo el partido de la NFL entre los Raiders de Oakland y los Texanos de Houston.

¿Por qué?

¿Por qué no se puede tener en el futbol mexicano un espectáculo con los mismos estándares de calidad?

Que miseria.

Es como si hubiéramos tenido un pedacito alquilado de Estados Unidos en México. Viene la NFL e impone controles que no se acostumbran en este país y entonces sí, todos a jalar en esa línea.

¿Por qué?

¿Por qué nos tenemos que resignar a que las cosas tienen que seguir siendo así? Si se pudo terminar con los vendedores de productos pirata (por más que hacia el final del partido ya andaban rondando el estadio), para este partido, se puede terminar para siempre con ellos.

Si hubo controles de seguridad inéditos para un juego en el Azteca, con arcos detectores de metal entre otras medidas, ¿por qué no se puede reclamar lo mismo para un juego de la Liga Mx, como el Clásico de hoy?

Es cierto que se coló cuando menos un idiota con un rayo láser y se la pasó molestando al mariscal de campo de los Texanos… Es cierto que un sector amplio de aficionados gritaron el “puto” cada que el pateador de “los visitantes” impactaba el balón… Pero eso es un poco otra cosa.

Lo que debe quedar en una Liga Mx es la aspiración y el proyecto de trabajo para tener los mismos estándares de calidad que en competiciones tan prestigiadas como la NFL.

Lo que más me extraña es que nadie, a no ser unos cuantos periodistas, repara en esto. Ninguna observación de parte de los directivos de la Liga Mx o de las autoridades de la Ciudad de México. Y mientras, las mafias que controlan estos males, felices de la vida. 

rafael.ocampo@milenio.com

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