A balón parado

Un escupitajo contra el que la multipropiedad no pudo

Habla bien de la Liga Mx, o para ser precisos de la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol, que se haya castigado con 6 partidos al defensor del León, Diego Novaretti.

Durante varias horas empezó a cobrar forma la tenebrosa historia de que la nefasta multipropiedad iba a terminar siendo un factor para que el escupitajo que el argentino le lanzó al habilidoso Hirving Lozano, del Pachuca, y que fue captado nítidamente por las cámaras de televisión, se iba a quedar sin consecuencias.

Todo porque, como se sabe, el Pachuca y el León son equipos hermanos, ambos propiedad de Jesús Martínez, teniendo como socio importante en al menos uno de ellos a Carlos Slim.

Como Pachuca y León son hijos del mismo empresario, se dijo y comentó, entonces los Tuzos no iban a presentar una queja pues esa vil agresión no fue sancionada por el árbitro del partido porque sencillamente no la vio.

Pues no. Resulta que ese tipo de agresiones se sancionan por oficio. Es decir, no se requiere que nadie se queje. La Comisión Disciplinaria, cuando tiene pruebas irrefutables, como lo es un video, procede en consecuencia.

Insisto, qué gran mensaje. Esto es un fundamento de credibilidad para una Liga que por necesidad lleva expuesta desde hace muchos años a este fantasma del conflicto de interés con varios propietarios que tienen y mantienen a más de un equipo.

Estoy seguro que a Jesús Martínez le dolió muchísimo, doblemente pudiera decirse este escupitajo de Novaretti. Primero porque lo hizo contra uno de sus jugadores. Segundo, porque afectó notoriamente a su otro equipo.

Y conociéndolo un poco aunque sea, estoy seguro que Jesús habría dicho, si en sus manos hubiera estado el caso, que castigaran a Novaretti como procedía. Contra este tipo de acciones se maneja con un sentido honorable. Me asombraría muchísimo enterarme que intentó lo contrario.

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