A balón parado

El empeño del otro Andrés…

Uno debe entender que mantenerse en el futbol europeo bien puede ser aceptado como un gran objetivo para cualquier jugador mexicano. No importa el equipo o la Liga de que se trate. “¡Es Europa!”, diría Nery Castillo.

   Pero en casos como el de Andrés Guardado, cuyo traspaso al PSV de Holanda se concretó ayer, uno bien pudiera preguntarse las razones por las que este zurdo medio volante ofensivo prefiere andar de un equipo en otro, cada vez con menos proyección y reconocimiento, que, por ejemplo, buscar su regreso al futbol mexicano, a un gran equipo y con un gran contrato, y además con aficionados realmente admirándolo.

   Por lo pronto, por lo que se supo, Guardado fue prestado por el Valencia de la Liga española, equipo poseedor de su carta de transferencia.

   Debe de creer que en el PSV de Holanda, un equipo que ha sido relegado en protagonismo por su gran adversario el Ajax, se mantendrá vigente, que podrá jugar de titular, que podrá, en una de esas, volver a llamar la atención de algún equipo más atractivo. Y da por descontado que desde este histórico club de la Liga holandesa, Miguel Herrera lo seguirá observando y considerando como materia de la selección mexicana de futbol.

   Desconozco con precisión si Andrés recibió alguna propuesta específica y concreta, por lo demás atractiva y seria, de algún equipo del futbol nacional. Han circulado rumores de que Chivas y América lo tuvieron en planes para la campaña que ya ha consumido cinco jornadas. Y lo que se sabe es que Guardado ni siquiera las consideró. No, al menos por ahora.

   La realidad es que estos buenos años que todavía vive Andrés, a plenitud físicamente, lo podrían convertir en real figura en la Liga MX. Esto no debería de ser tan fácilmente desechado por el jugador y sus representantes.

   Ojalá Andrés considere esta posibilidad. Ganaría él, ganaría el equipo nacional que lo tuviera en sus filas y ganaría la Liga MX.

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