A balón parado

El duro vía crucis muscular de Roque

En teoría, hoy se sabrá si el paraguayo Roque Santa Cruz estará en condiciones de enfrentar con el Cruz Azul la próxima temporada de la Liga Mx. Todo dependerá de lo que en principio informe el doctor Rafael Ortega, a quien el futbol mexicano ha entregado desde hace tiempo la confianza cuando se trata de elaborar diagnósticos complicados.

Todo indica que el goleador, que llegó con la categoría de figura a México apenas hace seis meses, tendrá que enfrentar una larga rehabilitación (se habla de hasta cuatro meses) o, en su defecto, someterse a una operación que lo alejaría también un tiempo parecido. Lo que pocos esperan es que Roque pueda regresar pronto a las canchas, como se dijo cuando apenas hace dos semanas se lesionó en aquel partido en el que su selección quedó eliminada, en semifinales de la Copa América de Chile.

Es una verdadera lástima para todos que Santa Cruz esté enfrentando esta situación. Se trata de un centro delantero con condiciones físicas envidiables para convertirse en un enorme goleador, pero su carrera ha quedado definida por esta fragilidad muscular. Aún así puede presumir de una trayectoria envidiable con largas estancias en equipos como el Bayern Múnich y el Manchester City.

Por supuesto que en el Cruz Azul sabían de este historial de afectaciones pero decidieron jugársela tomando en cuenta que en el Málaga de la Liga española, de donde provenía el jugador, su desempeño no se había visto afectado en este sentido.

Con todo lo duro que resulta tener que prescindir de un jugador sobre el que se habían colocado tantas expectativas, lo mejor que le puede pasar a Sergio Bueno, el entrenador recién llegado a La Máquina, es saber a tiempo si podrá contar con él o no. Y sobre todo saber que su propensión a lesionarse no se va a corregir si no hay una rehabilitación prolongada o, de plano, una cirugía. Entre las malas noticias, ésta es la peor.

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo