A balón parado

Un director que no dirigirá lo importante

El proyecto futbolístico que debe desarrollar una selección nacional no puede ni debe estar delineado o definido por el director técnico en turno. Es el proyecto el que debe buscar al entrenador idóneo para sus postulados.

En México no es así. Cada entrenador que contrata la Federación Mexicana de Futbol termina no solo por imponer su sello, sino por definir un estilo de juego y muchos otros criterios que marcan una forma anticuada de trabajo. Con José Manuel de la Torre se trabajó de una manera. Distintos procedimientos se implementaron con Miguel Herrera. Y ni hablar con lo que ha sucedido con el colombiano Juan Carlos Osorio.

Ahora que la FMF ha designado al holandés Dennis Te Kloese como director de Selecciones Nacionales ¿se llegará a esta definición de proyecto futbolístico? ¿Un plan que defina un estilo de juego? ¿Los criterios para las rotaciones en la alineación titular partido a partido? ¿Los requisitos para que un jugador sea convocado o no a una representación nacional? ¿El tipo de rivales en la enorme cantidad de partidos, de los llamados "moleros", en Estados Unidos?

Se anunció también ayer la llegada (a partir de noviembre próximo) de Gerardo Torrado como director deportivo. ¿De qué va este puesto?

El señor Te Kloese, hay que decirlo pues no necesariamente muchos lo conocen, lleva varios años trabajando para la FMF. Es un empleado o directivo pulcro, responsable y eficiente. Pero nunca ha tenido, ni pretendido tener, el poder de los personajes que generan los grandes cambios.

¿Qué va a ser Te Kloese cuando su jefe, Guillermo Cantú (secretario general de la FMF), ha aplaudido y aprobado la absurda política de Osorio de generar rotaciones? Lo único que le queda, aunque piense lo contrario, es salir en público a decir lo mismo.

A la selección mexicana de futbol no puede darle lo mismo que la dirija cualquier entrenador, mostrando una impropia adaptación al hombre en turno.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo