A balón parado

Y a todo esto, ¿qué diablos aprendimos del Mundial?

Cada día que se aleja de la final de Maracaná entre Alemania y Argentina, el reconocimiento a Brasil 2014 como un gran Mundial se sostiene y aún se incrementa.

   “Se jugó un gran futbol”, es la sentencia en la que hay un incuestionable punto de encuentro.

   Y estoy de acuerdo. Aunque los cuartos de final, exceptuando el Holanda vs Costa Rica, fueron un tanto desequilibrados, ganando alemanes a franceses, brasileños a colombianos y argentinos a belgas, casi con el peso de su pura camiseta… A pesar que en semifinales se haya registrado la “Masacre del Mineirao” que dejó marcada a esta Copa del Mundo.

   Pero eso es anécdota que enriquecerá la historia. Lo importante ahora es ver qué enseñanzas dejó el Mundial y cómo pueden ser aplicadas, imitadas o tomadas como referencia, por ejemplo, en una competición como la Liga MX que vuelve hoy a la actividad con dos partidos: Querétaro vs Pumas y Tijuana vs Puebla.

   ¿Qué pueden copiar los jugadores además de los festejos a la hora de hacer un gol o el tipo de peinados que se usaron o el modelo de zapatos?

   ¿Qué descubrieron los entrenadores de los 18 equipos que de inmediato se pusieron a revisar y a practicar y con lo que piensan sorprender a sus rivales?

   Empiezo por la primera. El éxito de Alemania se basa en la profusión de mediocampistas con una extraordinaria técnica, exquisitos a la hora de tocar el balón, recurrentes en los pases cortos, en la construcción de la jugada con base en toque y movilidad.

   Es decir, todo lo contrario al balonazo sin sentido, al toque largo previsible, a la fortaleza física para imponer presencia. Esto es todo lo contrario al modelo que triunfó en Brasil 2014.

   Hay enseñanzas qué retomar también en lo que planteó Alejandro Sabella al frente de los argentinos.

El próximo lunes revisamos aquí qué equipos de la Liga MX, tras su primera aparición, plantearon algo que hayan aprendido del Mundial.  

 

rafael.ocampo@milenio.com

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