A balón parado

Del encanto al desencanto… Tomás Boy y el Cruz Azul

Puede que Tomás Boy tenga razón y el argentino naturalizado mexicano, Vicente Matías Vuoso, no tenga nivel ni para tener algunos minutos sobre la cancha, ingresando como relevo. La pregunta obligada entonces es, ¿para qué diablos lo puso como alternativa en la banca durante el partido que el Cruz Azul perdió el sábado pasado contra el Santos Laguna?

¿Para humillarlo al momento en el que ordenó, a falta de 10 minutos para que concluyera el partido, con el marcador adverso 0-1, el ingreso del defensa central Francisco Javier Rodríguez, como centro delantero?

¿Así de retorcidos andan los criterios de Tomás Boy?

Vamos con orden y por partes. Si un jugador no está, según tu criterio como entrenador, ni para gozar de 10 minutos, entonces déjalo en casa, no desperdicies un sitio entre los suplentes y no generes heridas al interior de tu grupo.

El jugador declaró ayer, y con justa razón, que se sintió “como un pendejo”. Exhibido y menospreciado. Vamos a ver cómo cura estos malestares el director técnico. El reclamo de Vuoso llega cuando el Cruz Azul lleva tres partidos sin ganar, un empate y dos derrotas, sin poder generar además un solo gol en esos 270 minutos de juego.

Cuando menos una alternativa a Vuoso como banca, se podría haber construido convocando al canterano Víctor Zúñiga, quien ha tenido bastantes minutos en este torneo, mostrando además buenas y atractivas condiciones.

La Máquina ha descarrilado en su paso a la Liguilla. A falta de 9 puntos en disputa tiene sólo 19, por lo que tendría que ganar sus tres partidos restantes (Toluca, Veracruz y Tigres) para poder ingresar al mini torneo que define al campeón.

Lo de su enfrentamiento con Vuoso no es el único problema que deberá resolver Tomás… Hay varios jugadores inconformes con el rol que les ha dado este torneo, empezando por el propio Maza Rodríguez.  

 

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