A balón parado

La desazón de los sinaloenses. El absurdo descenso

Que yo sepa, los dueños de los equipos que participan en la Liga MX no han ni siquiera discutido sobre la posibilidad de ampliar la competición de los 18 equipos que actualmente la forman, a los 20 que fueron antes y que son en la mayoría de la Ligas más destacadas de Europa.

Que no la hayan discutido de forma reciente no quiere decir que en mayo o en junio próximos, cuando se vuelvan a juntar, no decidan otra cosa. Pero mi conocimiento de la mayoría de los personajes que juegan el rol de dueños o de primeros directivos, me indica que esto de la ampliación no es una de sus preocupaciones.

Por ello me resulta un tanto inquietante las elucubraciones que realizan algunos aficionados de los Dorados de Sinaloa, por ejemplo. Hay un sector amplio de éstos que creen que su equipo, literalmente condenado al descenso, se mantendrá en Primera División.

Parte de sus razonamientos se cifran en hechos como los siguientes:

   -Que la directiva recién invirtió en montar un nuevo césped a la cancha, uno de una calidad que nunca habían tenido.

   -Que los propietarios ordenaron la remodelación de los vestidores, montaron una sala de prensa de primera y varias adecuaciones más.

Con ello les basta para especular y mantener su esperanza de que seguirá habiendo futbol de Primera en esta plaza, de gente realmente generosa y abierta. No conciben que se invierta en este inmueble, hoy llamado estadio Banorte, si lo que sigue para ellos es el caótico Ascenso MX.

Esto los lleva también a pensar que si no se amplía la Liga, entonces alguno de los equipos débiles económicamente, esos que siempre están en problemas para pagar la nómina, decidirá cambiar de ciudad y escogerá Culiacán como su nueva sede.

Reitero lo que he escrito tantas veces. El descenso es innecesario en el futbol mexicano. Mejor fortalecer, otorgando certidumbre, a las plazas, ciudades y regiones que quieren y pueden tener un equipo. 

 

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