A balón parado

La decencia e inteligencia del Atlas

Me parece absolutamente certera la posición del Club Atlas con respecto a la acusación del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, la que ha embarrado desde el mediodía del miércoles pasado, la carrera deportiva y la vida toda de Rafael Márquez.

Sé que los directivos y propietarios del equipo rojinegro vivieron con absoluto desconcierto y sorpresa esta historia. Pero insisto, me gusta la calma con la que, empezando por Gustavo Guzmán Sepúlveda (el presidente de este histórico equipo), reaccionaron y se lo han tomado, quizá cuando los primeros impulsos o consejos fueron en el orden de que tendrían que desvincularse por completo del hoy cuestionado jugador.

Lo que ha hecho el Atlas me parece muy decente e inteligente.

Le han dado su espacio a Rafa para que trabaje su defensa con su equipo jurídico, deseándole que todo se aclare para su beneficio y, en consecuencia, pueda regresar a jugar al equipo de sus amores, el que lo vio nacer y que seguramente le servirá de retiro.

Esta posición por cierto, la ha emulado la Federación Mexicana de Futbol, a la que Rafa Márquez ha servido como estandarte y capitán de la selección nacional.

No son tiempos para quemar o linchar a nadie. Son tiempos para esperar, atender, observar, cuestionar el entramado judicial de toda esta historia.

El Atlas y la FMF, con sendos comunicados difundidos la tarde de este jueves, han hecho lo correcto. Ni más. Ni menos.

Al ser una historia que en principio involucra el manejo financiero personal de Rafa, su defensa le toca a él, a nadie más. Esperemos a ver cómo actúa, con qué recursos y energía encabeza la lucha o la batalla por el caso más difícil que le ha tocado enfrentar en su vida.

No quiero especular y miren que esto es lo más fácil en estos momentos para muchos. Lo que deseo es que Rafa la libre bien, que todo haya sido un error que se puede explicar y compensar.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo