A balón parado

No todo es y no todo debe ser futbol y futbol

La selección mexicana de basquetbol que participa en el Mundial que se lleva a cabo en España cumplió su objetivo de situarse en la segunda ronda. Así lo indicaba el análisis de los expertos, como éstos también dijeron que hasta ahí llegará. Insalvable, pero por mucho, el rival al que enfrentarán, la poderosa selección de Estados Unidos, ya en la ciudad de Barcelona.

   Nadie debe celebrar derrotas, pero sí hay que reconocer que este deporte y su representación nacional han podido llegar hasta un Mundial, y ganar al menos dos de los cinco partidos de la primera fase, debido a que se empezó a trabajar con cierta coherencia y continuidad.

   Ha sido fundamental el trabajo y la permanencia del entrenador español Sergio Valdeolmillos. El empeño que éste ha puesto para mejorar el funcionamiento defensivo, para unir a un grupo de jugadores nada acostumbrados al concepto y valores de una selección nacional, debe de ser realmente apreciado por todos.

   Luego vienen los jugadores, empezando por Gustavo Ayón. Sin contrato con equipo alguno de la NBA, en donde se ha desempeñado en las últimas temporadas, decidió arriesgar con su selección, cuando quizá lo que más le indicaba la razón era guardarse para no correr el riesgo de una lesión. Molestias físicas que, por cierto, llegaron y no lo dejaron cumplir con el torneo soñado.

   Pero bueno lo importante es que a partir de esta actuación en España, no se deje caer nuevamente a este deporte en el país. El basquetbol es practicado por miles si no es que millones de jóvenes en todo el territorio. Existe una infraestructura sobrada en escuelas, unidades deportivas públicas y clubes privados.

   No todo es y no todo debe de ser futbol. Estos 12 jugadores que estuvieron representando a México en el Mundial de España, más otros que se quedaron fuera por lesión como Lorenzo Mata, deben de convertirse en estandartes del desarrollo del basquetbol mexicano. Esto apenas debe comenzar.  

 

rafael.ocampo@milenio.com

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