A balón parado

El cuestionable criterio del "Piojo" de darle minutos a todos

Miguel Herrera no tiene ninguna duda de que la suplencia, por no decir ostracismo de Javier Hernández con el Real Madrid, no es un factor que condicione su presencia incuestionable como seleccionado nacional.

Lo mismo piensa de lo que vive en el Málaga el portero Guillermo Ochoa.

Son los dos “europeos” que se ganaron la plena confianza del Piojo durante el Mundial de Brasil. Puede decidir en algún momento no darle la titularidad en el Tri a los dos o a uno de ellos, pero no de dejarlos fuera de sus convocatorias.

No es el caso, por ejemplo, de Javier Aquino, quien con el Rayo Vallecano dejó de ser considerado de arranque, catalogado inclusive por su entrenador como indisciplinado… Y Miguel no lo llamó para estos dos partidos Fecha FIFA que se jugarán el sábado 28 de este mes en Los Ángeles y el martes 31 en Kansas City.

Queda claro que no hay parámetros objetivos en esto de los llamados. Miguel aplica a plenitud su derecho a decidir y a asumir todos los riesgos de ello.

Empeñarse en probar, es decir en darle minutos en este tipo de jornadas dobles a todos los jugadores llamados, le permite cumplir con ciertos objetivos pero no, creo yo, el más importante: definir un equipo titular y darle compenetración e identificación.

Pasó ya en la gira europea de noviembre del 2014: un gran partido contra Holanda en la Ámsterdam Arena y una terrible exhibición en Bielorrusia. Todo, en gran medida, por andar cambiando alineaciones.

A su llegada a Los Ángeles, ayer por la tarde, Herrera avisó que seguirá aplicando este criterio: una alineación contra Ecuador y otra contra Paraguay.

Vamos a ver qué resulta, pero se puede anticipar más o menos lo mismo: dos actuaciones disparejas. Lo que para mi es una pérdida de tiempo muy valioso que luego, en los partidos decisivos, cobra facturas. Ahhh y también genera confusiones y no permite construir jerarquías.  

 

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