A balón parado

Del carácter de Jémez, al temperamento de Caixinha

El Cruz Azul anunció a su nuevo entrenador: Pedro Caixinha.

Me parece una buena decisión. Pedro conoce el futbol mexicano. Le costó mucho trabajo llegar al éxito con el Santos, pero llegó. Tres títulos ganó, entre ellos el que tanto ansía La Máquina, el de Liga. Luego su proceso se desgastó, y como casi todos los directores técnicos, su final no fue feliz.

Se fue a explorar el mundo, como buen navegante portugués, primero a Qatar y luego a Escocia, donde había ya desarrollado parte de su carrera antes de venir a México en el 2012. Creo que tras estos dos años complicados, pues ni con el Al-Gharafa Sports Club y el Rangers Football Club, obtuvo lo que se esperaba de él, Caixinha viene hecho un mejor entrenador y con ganas de volver a triunfar.

Ahora bien. La gran pregunta es si la directiva del Cruz Azul va a tener la apertura y voluntad de darle la libertad y el poder que este hombre necesita para desarrollar con eficacia su desempeño. Vienen de haber tratado, sin mayor conflicto, a un hombre de características muy similares, el español Paco Jémez. Así que podrían ser optimistas en este punto los aficionados cruzazulinos.

Otro asunto fundamental pasa por el carácter de Caixinha. Tan o más apasionado y temperamental, en el vestidor, en el campo y en las ruedas de prensa, que el mismo Jémez. Pero a Pedro lo conocen muchos del medio y él conoce también a muchos sino es que a todos. Esto va a ayudar a que el entorno no resulte tan explosivo.

Cruz Azul ya tiene pues un nuevo comandante. Un entrenador estudioso, metódico, al que le gusta utilizar la más avanzada tecnología que se ha creado para mejorar a los profesionales de este deporte. Tendrá la misión de modernizar al club para el que ahora trabaja y decidir qué jugadores de los que componen la actual plantilla realmente pueden adaptarse a su proyecto. Conociéndolo un poco, no deben de ser muchos. 

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