A balón parado

Entre la crítica y los buenos deseos

La selección mexicana de futbol consiguió situarse en la Copa Confederaciones del 2017. Estando las cosas como estaban de complicadas, tras el despido de Miguel Herrera como entrenador, es un logro que debe reconocerse.

El mismo sábado pasado la selección Sub 22 obtuvo su pase a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Lo hizo con autoridad y hasta suficiencia, ratificando su condición de favoritos. Aquí hay cosas muy positivas que también deben resaltarse.

Hay muchísimo mérito en esto en los dos entrenadores: Ricardo Ferretti y Raúl Gutiérrez. Por supuesto, en los jugadores que participaron. Pero sería deshonesto y mezquino no reconocer también el aporte de directivos como Decio de María y Guillermo Cantú.

El presidente y secretario general de la Federación Mexicana de Futbol, respectivamente, sujetos de varias críticas en esta columna, simplemente y a la luz de los resultados tomaron las decisiones correctas.

Se tardaron para designar a Ferretti y esa categoría de “interino” que le dieron y él aceptó no estaba del todo programada… pero al final acertaron. En lo que tiene que ver con la Sub 22, ambos directivos supieron gestionar de forma exitosa el permiso de los equipos a los que pertenecen todos esos muchachos. No fue fácil pues clubes como Chivas y Pachuca los necesitaban para encarar el torneo de Liga.

Ahora lo importante es lo que viene. Yo sostengo mis críticas por las formas, a mi juicio muy torpes, con las que se ha actuado para contratar a Juan Carlos Osorio como el nuevo entrenador del equipo nacional.

Pero lo único que les deseo es que las cosas les resulten igual de exitosas como lo fueron este sábado 10 de octubre y se consiga con facilidad y prontitud el pase al Mundial de Rusia 2018. El mantener un espíritu crítico y frontal no está reñido con el deseo de que las cosas resulten siempre positivas. 

 

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