A balón parado

¿Quién se creyó el cuento de que no iba a haber Copa América en 2016?

Se sabe ya que en el futbol de hoy manda el negocio. No la moral. Ni la justicia. Así que solo un ingenuo realmente pudo haber considerado que la llamada "Copa América del Centenario", fechada para el verano del 2016 en los Estados Unidos, no iba a realizarse.

De cualquier cosa pueden ser capaces los funcionarios de la Confederación Sudamericana de Futbol, la Conmebol, con tal de no ver afectado su ingreso y capital. Hasta de no ir o aparecerse por los Estados Unidos si eso conlleva el riesgo de ser detenidos por la investigación que sobre muchos de ellos mantiene el FBI. Pero nunca perder la oportunidad de atacar el jugoso mercado que el futbol ha generado en el vecino país, con bolsas millonarias garantizadas.

Hablo en el primer párrafo de moral, porque me resulta inconcebible que a la Concacaf y a la Conmebol les resulte lo mismo actuar como entes separados cuando les conviene y como organizaciones ajenas cuando también sus intereses así se los marquen.

¿Por qué no se unen en una sola gran confederación, como sucede en Europa, Asia, África y Oceanía? ¿En dónde se justifica este afán de partir el continente americano?

Y hablo también de justicia, porque en estricto sentido, la investigación que sostiene, –les decía ya el FBI–, debería de imposibilitar a la enorme mayoría de estos directivos seguir activos o cuando menos fuera de cualquiera posibilidad de hacer negocio en ese país.

Pero no. Así que este invento comercial llamado "Copa América del Centenario" sigue en pie. O al menos en la visión de la Concacaf y la Conmebol, Veremos si la justicia estadunidense dice otra cosa.

Al margen de lo legal y de lo moral, a mí la Copa América que una a las dos confederaciones me parece una gran idea. Pero debe ser manejada con honestidad y debería de ser un único torneo cada cuatro años, con las dos organizaciones actuales disueltas y unidas en la Confederación Americana de Futbol.

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