A balón parado

No vayan a salir con lo del gigante, por favor

Por supuesto que debe de generar reconocimiento, y hasta orgullo entre quienes se lo permitan, que la selección mexicana de futbol se muestre tan dominadora en la zona de la Concacaf.

Hace ya varios procesos clasificatorios mundialistas que esto no sucedía. Para asistir al último Mundial, el de Brasil 2014, recordemos que se tuvo que recurrir a un repechaje contra la selección de Nueva Zelanda.

Hoy no. El equipo que dirige el colombiano Juan Carlos Osorio clasificó a Rusia 2018 cuando faltaban tres partidos del calendario del torneo hexagonal que se arma cada cuatro años en la zona.

Dio otra muestra de potencial notoria. Ya con el boleto fueron a darle un buen partido a la selección de Costa Rica, segundo lugar en la clasificación y la que estaba obligada a ganar para conseguir también su pase a Rusia.

Está bien. Se siente hasta bonito que el equipo nacional domine la Concacaf y no sufra para conseguir su pase al máximo torneo a nivel de selecciones que existe. Pero la realidad es que esto no significa casi nada. Ir a un Mundial de futbol como primero, segundo, tercero de la tabla o como cuarto, asistiendo a un repechaje, da absolutamente lo mismo.

Como les apuntaba ayer en este mismo espacio, lo importante es conocer cuáles son los puntos que se han identificado como temas a trabajar para conseguir un nivel que le permita al representativo tricolor llegar cuando menos al quinto partido en una Copa del Mundo jugado fuera de casa.

Por lo pronto me resultarán abominables los titulares en los medios informativos que recurrirán a la imagen de que la selección mexicana es nuevamente el “gigante” de la Concacaf… O las caricaturas en las que un gallo o un águila mexicana aplastan a sus rivales ticos, estadunidenses, catrachos, trinitarios o salvadoreños. Qué horror.

Sería tan estúpido como poner a los alemanes, chilenos, argentinos o los que usted quiera que le han ganado al equipo tricolor en torneos importantes, humillando a lo que usted quiera que represente a un mexicano.

rafael.ocampo@milenio.com

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