A balón parado

La otra gran batalla de Castillo en la Conade

Cada vez que tengo la oportunidad de platicar con Alfredo Castillo, el responsable del deporte en la presidencia de Enrique Peña Nieto, le digo que lamento que una responsabilidad como la suya esté delimitada por un ejercicio sexenal. Periodo que en su caso, ni siquiera será de ese tamaño, pues llegó a mitad de este periodo, sustituyendo a Jesús Mena, de cuya gestión no se recuerda hoy casi absolutamente nada positivo.

Y cuando he escrito o le he dicho esto a Alfredo no es que le esté diciendo de forma aduladora que él es quien tiene que estar necesariamente ahí de forma más continua, sino que hablo del cargo y del tipo de proyectos que se requieren para conseguir una real evolución del deporte de alto rendimiento que representa a nuestro país.

Como sea, lo he escrito también en este espacio desde hace varios meses, considero que contra la opinión de la mayoría de los expertos y analistas deportivos, Alfredo Castillo ha intentado hacer buenas cosas y se ha comprometido a resolver parte de la problemática que quienes hemos estado, de una u otra manera, metidos en este tema hemos denunciado desde hace muchos años. Su lucha contra la corrupción escandalosa de ciertos federativos no ha culminado y tras corregir estrategias equivocadas para enfrentarla, ha renacido. Y en teoría se mantiene. Yo espero todavía algo más interesante y profundo en este tema.

Pero hoy, este martes, se va a dar un paso en algo que también urge. Hoy se presenta el proyecto ACADEMIA, dirigido a la ubicación y formación de talento juvenil para conseguir que las representaciones del país sean mucho más competitivas y tengan oportunidad de conseguir logros. Ya hay un trabajo sostenido en los últimos meses con unos jovencitos en el basquetbol. Talento puro, bien seleccionado, bien entrenado, bien cuidado. De esto se trata, de que alguien haga esto y se deje de hablar tanto. Y a nosotros, como medios, nos toca darle un buen seguimiento.  

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo