A balón parado

El compromiso que deberían firmar Vergara y Fuentes

Con un comunicado un día y otro también, no veo cómo la guerra desatada entre Jorge Vergara y su todavía esposa Angélica Fuentes, no va a terminar afectando a las Chivas.

Conviene recordar que Vergara, al amparo del amor por su mujer, le entregó a Angélica amplios poderes tanto en Grupo Omnilife como en el manejo del equipo de futbol.

De pronto, en días recientes, Vergara descubre que su esposa y socia ha realizado una serie de acciones presumiblemente fraudulentas. Así lo declara a los cuatro vientos. La destituye de sus poderosos cargos y anuncia que presentará una o varias denuncias.

Pese al silencio inicial guardado, Angélica ha tomado una posición de abierta defensa, también pública. Ella decidió no dar entrevistas a medios, pero sí lo hace su abogado Ismael Reyes Retana.

Ya la semana pasada acciones de defensa de Angélica propiciaron que la operación administrativa y productiva de Omnilife y Chivas tuviera que suspenderse.

Hay quienes prevén que el tono que mantiene este conflicto se irá incrementando y que pudiera darse el escenario de que los rojiblancos (con pase casi asegurado a la Liguilla) se vieran impedidos de jugar en el Omnilife.

También se dice que el Draft de compra-venta de jugadores que se llevará a cabo en Cancún la segunda semana de junio pudiera tener a un equipo impedido de realizar operaciones.

Quizá sí, pero ojalá no pase esto. Creo que Vergara y Fuentes deberían de mandar, por respeto, un mensaje a la enorme afición chiva en México y en los Estados Unidos. Un mensaje en el que se comprometan a que sus diferendos legales no terminarán por afectar la operación de uno de los dos equipos más populares del país.  

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