A balón parado

El caso Chivas: quien no se traiciona al final gana

No es ningún despropósito decir que las Chivas se han convertido en un favorito al título. Los de Matías Almeyda no sólo han ganado cuatro partidos consecutivos, sino que juegan bien, mejor al menos que varios de los equipos que todavía lucen por encima de ellos en la tabla.

Quizá los rojiblancos no lucieron como todo mundo esperaba la tarde del domingo pasado cuando apenas pudieron derrotar al Atlas por un gol a cero y en tiempo de compensación. Pero también hay que reconocer que los rojinegros les hicieron un buen partido, dedicados a nulificar sus puntos fuertes.

Las Chivas de Almeyda son un equipo con mucha dinámica, con dominio de balón, con rápida llegada basada en la velocidad y el desequilibrio de sus atacantes. Estas condiciones siempre las tuvieron en este torneo, pero ahora lucen más porque el equipo se ha encontrado con el gol.

Pero lo notable del Guadalajara es que ha mejorado de forma notable en la zona defensiva. Rodolfo Cota se ha consolidado en la portería gracias a su seguridad y tranquilidad. Y los defensores ya no sólo evitan goles sino que, como sucedió con Jair Pereira ante el Atlas, los anotan para generar triunfos.

Faltan tres partidos para que concluya la fase regular del torneo. Es decir, hay 9 puntos en disputa. Las Chivas, que ya están en posición de clasificarse, se van a meter en la Liguilla, que no le quepa duda a nadie.

Los pongo en potencial a la par del América y el Pachuca y solo por abajo de los Rayados del Monterrey. Creo que van a llegar, en tres semanas más, con mejor nivel que el León, el Santos, el Morelia y los Tigres.

Una transformación increíble pues hace algunas semanas si algo generaba unanimidad en propios y extraños era la petición de despido para el argentino Almeyda. Me da mucho gusto que las Chivas hayan encontrado una buena salida fieles a un estilo de juego. No se traicionaron en ningún momento.   

 

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