A balón parado

Antes de ponerse a soñar, urge autocrítica

Dicen los que lo conocen, que Juan Carlos Osorio es tan inteligente y preparado, que los tres partidos que le restan por jugar del Hexagonal, ya con la clasificación al Mundial de Rusia 2018 en el bolsillo, los dedicará a preparar la participación del equipo nacional.

Ya veremos qué decide hoy cuando la selección juegue contra Costa Rica en el Estadio Nacional de San José.

Pero si Osorio es tan inteligente y preparado lo mejor que puede hacer en este y en los otros dos partidos oficiales que le restan, y en lo que vendrán de preparación de aquí a su debut mundialista, es el consolidar una alineación titular sólida, con sus respectivas variantes en defensiva y ofensiva.

Lo peor que puede hacer el entrenador de origen colombiano es ponerse a experimentar dándole descanso a los jugadores con un rol más protagónico. O de plano, atendiendo el llamado de algunos de sus corifeos, poniendo alineaciones alternativas con los elementos más jóvenes.

Si Osorio en realidad está ya pensando en el desempeño que su equipo deberá tener en Rusia 2018 debe concentrarse en perfeccionar los pésimos desempeños que su plantel ha tenido en tres torneos oficiales: la Copa América Centenario, la Copa Confederaciones y la última edición de la Copa Oro de la Concacaf.

¿Por qué en esos tres torneos su equipo se quedó corto y fue eliminado (penosamente inclusive), generando una sensación de fracaso y ridículo?

No hemos conocido la autocrítica del seleccionador nacional, ni la del grupo de directivos que lo respaldan. Esta resulta fundamental si de verdad se quiere mejorar dentro de apenas unos meses, que es lo que falta para esta nueva edición de la Copa del Mundo.

¿En qué se va a poner a trabajar Osorio y su equipo de auxiliares? ¿Y cómo piensan mejorar los puntos que resulten más urgentes para crecer? Espero que lo podamos conocer pronto para poder darle un seguimiento diáfano. 

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