A balón parado

El cariño que necesita Ronaldinho

Si bien Ronaldinho no volvió a ser el que fue en el Barcelona tras su salida de este equipo, hay que reconocer que en el Milán, el Flamengo y el Atlético Mineiro (con el que resultó campeón de la Libertadores), fue un jugador consistente en el cuadro titular, siempre dispuesto a trabajar por el colectivo y ubicándose como un referente muy positivo de todos sus compañeros.

Ese es el Ronaldinho que se espera aparezca hoy con el Querétaro. Un jugador que se encuentre en óptimas condiciones físicas, o que pronto llegue a ellas, y que se involucre a tope con el espíritu que ha implantado en este equipo su entrenador Ignacio Ambriz.

Y por lo que se ha visto en estos días, el brasileño está consciente de lo que se espera de él. No han rehuido, ni él ni su hermano y representante Roberto, el tema de las indisciplinas y tendencia a la fiesta que han rodeado de mala manera la fama del ex barcelonista.

Así que no hay que desearle más que buena fortuna a Ronaldinho, que luzca, que aporte, que se sienta cómodo, que ayude a que el nivel de la Liga MX vaya a la alza. Y que también permita que otras grandes figuras del futbol mundial quieran venir a pasar sus últimos buenos años a México… Y no convoco a la mediocridad con esto, simplemente soy realista reconociendo que figuras en plenitud siempre optarán por ir a Ligas como la española, inglesa, alemana, italiana o francesa.

Al muy buen público que sigue a los Gallos Blancos, que tanto ha sufrido con ellos, hay que recordarles que Ronaldinho ya no es aquel jugador habilidoso y mágico, capaz de desequilibrar un partido a favor de sus colores en una chispa de inspiración. Pero si un hombre que mantiene casi intacta su capacidad para pensar y realizar la jugada diferente con el apoyo de sus compañeros. Y un jugador también con extraordinaria pegada de balón. Esto es muy importante pues Ronaldinho necesita cariño más que exigencia para poder rendir.  

 

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