A balón parado

Con todo cariño, pero por ahí no Miguel

La historia ha demostrado que para ser un buen entrenador de la selección mexicana de futbol hay que tener mucho temple y mucha inteligencia fuera de la cancha, tantos como conocimientos y capacidad de inventiva sobre el terreno de juego.

   No es lo que viene mostrando en los últimos días Miguel Herrera. Y no es lo que Ricardo Peláez y Héctor González Iñárritu le están transmitiendo.

   Urge que estos dos muy buenos directivos de la selección tomen el control del carácter del simpático, abierto y accesible, pero también visceral entrenador. Ambos lo pueden hacer. Tanto Ricardo como Héctor saben bien que esa tendencia a enfrentarse y a pelearse no es la que debe de ser.

   Lo que sucedió ayer en la conferencia de prensa que dio Miguel tras el entrenamiento en un campo aledaño al estadio de los Patriotas de Nueva Inglaterra, no le conviene a nadie, empezando por él.

   Un Miguel Herrera extra sensible con lo que publican y dicen los medios a los que abiertamente ignora, pues asegura no los lee ni los ve, empezó a lanzar una serie de reclamos por lo que estos medios publican.

   Pero más allá de lo paradójico que esto resulta, el reclamo está fuera de lugar. Quiere el entrenador recibir de esos medios una actitud de apoyo irrestricto a su proyecto. Controlar a la crítica en pocas palabras. Lo que resulta imposible, pues los medios y periodistas que se asumen como tales no están para ser porristas ni fans, sino precisamente críticos. Como lo fue el propio Miguel cuando le tocó jugar ese rol en Milenio Diario durante muchos años y en TVC Deportes, durante el Mundial de Sudáfrica. A su estilo libre y frontal Miguel ahí escribió y dijo cuanto quiso y su estilo no fue precisamente blandengue ni condescendiente.

   Siempre habrá crítica justa y objetiva... Pero también siempre aparecerán los comentarios excedidos, originados muchas veces en la mala leche. Esto no puede ser que lo esté descubriendo a estas alturas de su carrera Miguel. Hay que saber convivir con ello. 

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo