A balón parado

Dos boxeadores por encima de los jueces

Vi la pelea entre Saúl Canelo Álvarez y Gennady Golovkin, como muchos de ustedes. Y también me quedé con una sensación agradable y positiva. Qué buena pelea.

No la mejor pelea que he visto. Seguro le faltó intensidad y muchos menos golpes al aire. Pero para como está el boxeo profesional fue una de las mejores de los últimos años.

Canelo Álvarez cada vez se ve mejor como boxeador. De la figurita mediática de sus inicios, en la que se prestaba a situaciones que sonaban hasta artificiales, poco o nada queda ya. Hoy, a sus 27 años, se ve todo un profesional, un deportista serio, muy dedicado y metido en su profesión.

No creo que haya merecido ganar la pelea. Creo que por muy poco, pero la perdió ante el boxeador nacido en Kazajistán.

Pero el Canelo llegó fuerte hasta el último round, nunca fue lastimado de forma severa o notoria por su oponente. Hizo una extraordinaria defensa, con una movilidad y dinámica notables.

Le faltó mucho mayor agresividad, esas combinaciones que hizo en el último episodio y que llegaron a hacer daño a Golovkin.

El kazajo fue un peleador intenso, agresivo, pero le faltó intensidad y fortaleza. Casi nunca hizo combinaciones de más de dos golpes continuos. Falló muchísimo. Nunca se mostró el poder de sus puños.

Se antoja una nueva pelea entre ambos. No me parece un circo. Creo que ambos hicieron un esfuerzo notable por imponerse al otro y que conociéndose ya, puede llegar en algunos meses en mejores condiciones para debilitar a su oponente.

Aun si los jueces no hubieran decretado el empate (que permitió a Golovkin mantener sus títulos), una nueva pelea hubiera procedido.

Sí deben cuidar los organizadores el delicado asunto de la decisión de un trío de jueces más competentes. Este deporte debe alejarse de la polémica constante que sacude su credibilidad. Todos deben estar a la altura del gran show que estos dos han montado y seguro seguirán ofreciendo.  

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