A balón parado

La bolita está del lado de la SEP

Es tiempo ya de que el gobierno mexicano, más allá de Alfredo Castillo, diga de forma absolutamente clara, si la lucha que este hombre está dando para limpiar a las federaciones deportivas de personajes deshonestos, va o no a ser apoyada y llevada hasta sus últimas consecuencias.

Hasta el momento de redactar esta columna, no conozco un comunicado de la Secretaría de Educación Pública, dependencia de la cual depende la Conade, en el que se establezca la importancia que le están dando a un asunto que cada día acapara más atención y que involucra a cada vez más críticos y analistas.

Seguramente el titular de la SEP, Aurelio Nuño, y sus más cercanos consejeros deben estar por concluir el estudio de un tema cuya complicación los sorprendió. Quizá no esperaban que el presidente del Comité Olímpico Mexicano, Carlos Padilla Becerra, anunciara que el Comité Olímpico Internacional se encuentra cercano a anunciar la exclusión de la delegación nacional de los juegos de Río de Janeiro el año próximo.

Deben estar pensando qué responder. Pero hoy lo que creo debe quedarle muy claro al secretario Nuño es que limpiar a las federaciones de personajes deshonestos o francamente corruptos, que no comprueban debidamente los gastos que hacen con el dinero de todos, no es un asunto que deba rivalizar necesariamente con la famosa y al mismo tiempo maltraída Carta Olímpica (esa que, entre otras cosas ampara la autonomía de los Comités Olímpicos).

Quizá el discurso gubernamental se ha excedido en cuanto a manejar que quiere a tal o a cual personaje a cargo de las federaciones cuestionadas en lugar de los que ahora están ahí. Eso, si es o ha sido así, no procede.

Pero en lo demás no se debe de ceder. Y aún más, se debe de conseguir el pleno apoyo del COM y del mismísimo Comité Olímpico Internacional. Dudo mucho que ambos organismos estén por la labor de sostener en sus cargos a personajes repudiados por los deportistas.

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