A balón parado

La bendita terquedad de Vergara y Almeyda

Además del partido que sostendrán contra el Atlas el próximo domingo en su estadio, a las Chivas le quedan tres rivales en este torneo: el Pachuca, de visita; Dorados, de locales y el Santos Laguna, de visita nuevamente.

12 puntos en total… Si los llegaran a ganar sumarían 30 puntos con lo que su inclusión en la Liguilla estaría asegurada, además hasta con posibilidades de ser el tercero o el cuarto de la clasificación.

Al momento los dirigidos por Matías Almeyda se sitúan en el octavo sitio, con 18 puntos. Depende pues absolutamente de ellos mantenerse ahí, lo que no se ve para nada como una tarea imposible.

Ganando 9 de esos 12, entrarían también pues nadie con 27 unidades se ha quedado jamás, que yo recuerde, fuera de una Liguilla en torneos cortos.

Si solo se quedaran con 6 de esos 12 puntos las cosas se le complicarían mucho, pero aún así seguirían teniendo opciones dada la debilidad que muestran los que hoy se sitúan entre el quinto y el doceavo de la tabla.

Ganarle al Atlas es más que posible. Vencer a los Dorados, también suena muy asequible. Ir a Torreón y empatarle o ganarle al Santos Laguna no es algo descabellado. Lo de ganarle al Pachuca en el Estadio Hidalgo sí no está tan fácil, aunque hay que recordar que estas nuevas Chivas ya fueron a Monterrey a derrotar a los Rayados 1-3.

¿Qué explica este gran paso de los rojiblancos? Varios puntos. Mejoraron sustancialmente en defensa. Durante varios partidos casi cada centro que llegaba a su área les hacía daño. En materia ofensiva han aprendido a ser contundentes. Hoy esa velocidad y vértigo que mostraban ha cobrado sentido. El equipo no sólo se mantuvo fiel a su entrenador, sino que este a su estilo. Chivas no se volvió ratonero para ganar puntos. Ratificó su apuesta arriesgada y vistosa y tercos empezaron a obtener buenos resultados con ella. Eso da gusto y hay que reconocerlo. 

 

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